HISTORIAS

Papá se involucra en la estimulación oportuna

Papá se involucra en la estimulación oportuna


En una de las comunidades de Santa María Ixtahuacán, Sololá, ubicada en la llamada zona fría, en las cercanías del punto conocido como Alaska, por ser uno de los más fríos de la zona, Mario López y Rosenda Ix formaron una familia que ahora tiene tres hijos de siete, tres y dos años.  

Mario descubrió la utilidad de los consejos y recomendaciones que recibía por medio de mensajes de texto y los puso en práctica. Comprendió la importancia de que el papá se involucre en la formación y educación de los hijos y en la ventaja de que tanto la madre como el padre contribuyan en igual medida en la educación, especialmente durante la primera infancia. 

 

 

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para 2018, Santa Catarina Ixtahuacán reportaba una población de casi cincuenta y siete mil habitantes.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan, 2017), la pobreza afecta al 85 % de la población y dentro de ese porcentaje, la extrema pobreza alcanza al 44 %.

Es un municipio de origen k’iche’, donde prácticamente la totalidad de la población pertenece a dicho pueblo.

A partir de entonces, cuando Martín regresa de trabajar fuera de la casa, realiza otras tareas en las que ha encontrado la forma de involucrar a sus hijos. Una de las actividades que realiza comúnmente es cortar leña. Lo que parecería una actividad aburrida y reservada para los adultos se ha convertido en una actividad familiar. Los niños ayudan llevando y trayendo los trozos pequeños mientras él se encarga de los grandes. Conversan mientras tanto y hace de la actividad una especie de juego que alegra a los niños. 

Después, Mario va a su telar de cintura. Tiene la habilidad de fabricar distintas piezas tradicionales del pueblo k’iche’ y lo hace mientras conversa y cuenta cuentos a sus hijos que parecen disfrutar la actividad. 

Mientras están en el telar, también se escuchan las noticias y dentro de ellas los radioteatros, los cuales aprovechan para encontrar nuevas actividades para hacer juntos. 

Y al final de la jornada, usa el libro de cuentos para leerlos con los niños y niñas, les narra las historias y les pregunta qué piensan. El libro de cuentos es un recurso muy rico para estimular la imaginación, las secuencias de hechos y desarrollar habilidades asociadas con la lectura y la comprensión lectora, que se requiere en la escuela. 

Rosenda afirma que ha visto grandes cambios en la forma de ser de su esposo y especialmente en la forma en que comparte con sus hijos e hijas. Ella sabe que se trata de la crianza lúdica y con cariño y ve con satisfacción los beneficios que ha traído a su familia. 

El proyecto Crianza Lúdica es una idea hecha realidad en el contexto de la pandemia y ha mostrado que es capaz de generar oportunidades para los derechos de niñez y en particular de la primera infancia a partir de transformar la intervención de las madres y los padres de familia, lo que hace que sea funcional y efectivo aún en medio de las limitaciones derivadas del encierro y el aislamiento.