HISTORIAS

Alimentación oportuna para la primera infancia en tiempos de Covid-19

Alimentación oportuna para la primera infancia en tiempos de Covid-19


La pandemia afectó miles de hogares por el riesgo de enfermarse, pero también por el cierre de los puestos de trabajo y las actividades productivas y comerciales. 


La familia de Rosa Martínez, vive en una comunidad de Chiché, Quiché. Ella afirma: “Nos asustamos por la pandemia, porque ya no pudimos salir a comprar alimentos. Nos sentimos preocupados. Mi esposo dejó de trabajar, él trabajaba en la Capital, pero tuvo que regresar porque bajó la venta. Y hasta la fecha no le han pagado. Él sigue en la casa. A mis hijos también les afectó porque no teníamos alimentos que darles. Nosotros comprábamos a diario la comida. Mis niños me preguntaban qué porque no podíamos salir y yo les expliqué que no nos dejaban”.

 

 

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para 2018 se reportaba una población total de casi treinta mil habitantes.

De acuerdo con la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), la población rural llega al 89 % (2010). Es un municipio de origen k’iche’, donde el 87 % de la población pertenece a dicho pueblo.

La pobreza afecta al 89 % y dentro de ese porcentaje la pobreza extrema afecta al 36 %.

La señora Rosa supo del Proyecto por medio de las madres guía, mujeres formadas previamente para asumir roles de liderazgo. Esto le permitió participar y beneficiar a su familia con alimentos, libros de cuentos, mensajes de texto educativos y spots en formato de radioteatro. 

La señora Rosenda, cuenta: “Los alimentos los hemos utilizado para alimentar a los niños y han sido de gran ayuda. El libro lo usamos para contarles historias y han sido de mucha ayuda porque tenemos con qué entretenerlos”. 

Comenta su experiencia en las ocasiones que recibió los alimentos y el libro de cuentos: “Mis hijos se sintieron felices cuando vieron que llevaba los alimentos. Y con los libros también se pusieron felices. A mi hijo, Alexander, y a otros mis hijos les gustan los libros, porque nunca han tenido libros, es la primera vez que tienen”. 

Comenta: “Yo pongo en práctica con mis hijos todo lo que dicen en la radio y lo que recibo en mensajes de texto. Junto con mis hijos escuchamos los radioteatros. El libro lo estamos usando todos los días para contar cuentos. En los radioteatros nos dicen qué hacer cuando los niños se enferman, cómo jugar con los niños y que debemos estar felices. Nos enseñan actividades para que ayudemos a nuestros hijos a aprender”.

Ha motivado a las demás mamás para que hagan las actividades con sus hijos e hijas. 

El proyecto Crianza Lúdica ha ofrecido recursos para el juego y la estimulación que las madres y los padres de familia tienen a su alcance y con los cuales pueden desarrollar actividades que estimulan y ayudan a desarrollar las habilidades en las niñas y los niños de 0 a 4 años.

La experiencia de la señora Rosa ilustra la forma en que muchas madres y padres de familia han aprovechado lo aprendido y cómo esto beneficia a las niñas y los niños en la primera infancia.

Con información de CDRO